Devocionales


Reflexión Diaria Septiembre 20 de 2014
He ahí tu desafío
(Dios)Es mi refugio no resbalaré. En Dios está mi salvación y mi gloria; en Dios está mi roca fuerte, y mi refugio. Salmo 62:5

Estamos viviendo una época de paradojas, mientras hay tanto libertinaje y aberración de todo tipo; hoy, como nunca antes, la Palabra de Dios está invadiendo todos los Estamentos de nuestra comunidad; no obstante, y como reflejo de una sociedad que necesita tanto esos valores enseñados por el Señor Jesucristo, la gente va justamente en contra de Su voluntad, por desconocimiento de la Palabra de Dios; entonces, aboga por más libertad bajo el mal llamado: “La libre expresión de la personalidad”; entonces detrás de esta etiqueta se esconden todas las contravenciones posibles a la Palabra de Dios, con el resultado tan desastroso, que hoy tenemos, y quienes quedan en completo desamparo de aquellos valores, son los adolescentes y los jóvenes, que por su inexperiencia –apenas lógico-, y por su dependencia absoluta de los adultos, va y viene como ondas del mar, haciéndose eco de todo lo que aprenden de sus mayores. Es hora jóvenes cristianos (varones y mujeres), que den el ejemplo que ellos necesitan, porque como bien lo dice la Palabra: El anhelo ardiente de la creación es aguardar la manifestación de los hijos de Dios (Romanos 8:19); que también son ustedes -preciosos jóvenes de Cristo-, quienes tendrán el privilegio, la honra y la gran responsabilidad, de manifestarse como esos hijos de Dios; quizás algunos dirán pero ¿cómo?, ¡Sencillo!, siendo las personas que Dios dice que tienen que ser: fieles a Dios, su Palabra y su iglesia, obedientes a los padres, siendo ciudadanos de bien, mostrando en todo la imagen de Cristo, sólo así, podrás dar a tus compañeros de juegos, de colegio, de universidad, de trabajo, incluso el que viaja junto a ti en el transporte público, ese testimonio de que sólo con Cristo se puede ser exitoso, porque se alcanzan todos los sueños y se puede ser un joven o una jovencita, lleno de radiante alegría, que es lo que muestra una juventud sana; de esa forma podrás luego hablarles de Cristo, y así ellos también después puedan decir, que Dios es su salvación y su gloria; será entonces cuando esa juventud sin Cristo pueda salir de la depresión, la ambivalencia en su identidad y desconcierto en que los sumió la indiferencia y la comodidad de muchos. Dios te bendiga y adelante porque Dios es tu refugio y con Él, no resbalarás. Bendiciones.

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