
Agosto 11 de 2012. Pastor. Jhon Milton Rodríguez.
Introducción. Cuando la luz se manifiesta las tinieblas se alborotan, así que no te dejes amedrentar, porque el enemigo sabe que no lo logrará. Cuando Jesús se manifestó, el poder de Dios fue evidente y los fariseos se levantaron para detener la obra de Dios, no obstante, no fueron los impíos, sino justamente quienes decían creer en Dios; igual sucede ahora, uno creería que la gente no cristiana es la que se opone e impide a la iglesia hacer la obra de Dios, pero a la luz de la Palabra de Dios, son los mismos que llamándose hermanos, que realmente no están por Dios, sino por ellos mismos y por eso, tratan de dividir el pueblo de Dios, aquellos que un día formaron parte de ese pueblo de Dios y paradójicamente, jamás un impío logrará dividir la iglesia.
Cuando realmente es imposible detener la obra de Dios, por tanto, es importante discernir esto, según el texto entendemos que fueron los fariseos los que atentaron contra el Señor, que decían que estaba endemoniado y los que supuestamente sabían de todas las técnicas religiosas (hermenéutica, escatología, homilética), para enseñar la Ley de Dios, entre ellos el sumo sacerdote, que junto con el resto de los otros sacerdotes, pagaron las treinta monedas de plata a Judas, para traicionar a Jesús; la Palabra advierte que “no todo el que diga Señor, Señor, entrará al reino de los cielos”; porque es un hecho que el enemigo va a querer utilizar a personas que se dicen cristianas, para detener la Obra de Dios; por eso es importante que nos alimentemos permanente de la Palabra de Dios, porque ese tipo de personas mediocres, utilizan la ingenuidad y el desconocimiento de la gente en la Palabra de Dios, para tratarles de impresionar; si se atrevió con el mismo Señor Jesús, intentará siempre hacerlo con Su Iglesia.
Quien intentó dividir los ángeles en el cielo, no fue el más inexperto, por el contrario fue el querubín más especial, quien sabía todo acerca del reino; fue quien quiso hacerle desorden a Dios, al punto que contaminó a la tercera parte de los ángeles, por tanto Dios tuvo que expulsarlos y enviarlos al infierno, porque todo aquel que confunde iglesias, le espera es el infierno. Debes ser cuidadoso con eso, porque no se debe estar dañando el pueblo de Dios, al contrario, hay que mantenerse humilde, sencillo. No tengo nada contra la Escatología, Homilética, Hermenéutica, porque son herramientas importantes para organizar un mensaje, la homilética, nos ayuda con la estructura del mismo, mientras la hermenéutica es el estudio de la Palabra y la escatología, es el anuncio de eventos futuros que están en la Palabra de Dios; y esto es lo que algunos para impresionar a quienes no conocen la Palabra, utilizan para tratar de controlar y manipular a otros; y esto no debe ser así; porque está bien adquirir todos estos conocimientos, más no para impresionar, sino para servir.
Así que el diablo que sabe bastante biblia, siempre usará a las personas que son resentidas y mediocres, que nunca se han destacado en su vida como hijos del Señor, para hacerles creer que son quienes más saben de todo; se atrevió con el Hijo de Dios (Mateo 4), pero el Señor Jesús se hizo respetar y siempre le respondió precisamente con la misma Palabra de Dios, y dijo: “Escrito está, no tentarás al Señor tu Dios” (Mateo 4:7); de ahí la importancia de estudiar la biblia diariamente, y si es del caso comprarse una buena biblia, y levantarse muy temprano en la mañana, a orar y meditar; es un hecho que somos cuerpo, alma y espíritu; y en el cuerpo se mueven los gustos y deseos; en el alma, las emociones, la conciencia y la voluntad; y la parte espiritual, que es donde se mueve la sabiduría. Así que, si tomas decisiones con base en tus gustos y deseos -el cuerpo-, te vas a equivocar por completo y estarás haciendo el ridículo en todas partes. Si tu problema es que tomas decisiones con base en tus emociones, entonces cuando “te sientas” triste no querrás asistir a la iglesia, o cuando “te sientas desanimado”, entonces igualmente te vas a equivocar, porque en tu parte almática no hay sabiduría. Diferente es cuando te consagras para Dios y determinas mantenerte en santidad (no más adulterio, ni fornicación, ni pornografía, no más inmundicia), eso se llama sabiduría, vivir en el espíritu, y de esa forma no te dejarás llevar ni por tentaciones que te ponga el diablo, ni por comentarios de cristianos rebeldes que te traigan algún tipo de comentarios.
Al igual que Jesucristo, tú podrás defenderte con la misma Palabra (Mateo 4: 10), por eso es importante que sepas bien de la Palabra de Dios, para poder confrontar las tentaciones del infierno y dejar de ser un cristiano debilucho, por nuevo que te sientas, porque todos somos necesitados de Dios y debemos ser auténticos, para poder tener autoridad y reprender al infierno “infierno, escrito está, solamente al Señor Jesús yo voy a adorar y a servir”.
Dios te dio la vida y el tiempo suficiente para que te entregues a Él, tú no sabes en qué tiempo te toque partir a la eternidad, porque sólo Dios sabe en qué momento nos llevará para gozarnos con Él, pero esto solamente queda garantizado si estamos en santidad. Dios te llama a predicar de Él (Hechos 5:42), como hacían sus discípulos, no te preocupes tanto por la hermenéutica, o la escatología, solamente predica de Cristo por donde vayas, no te dejes impresionar de quien te diga que lleva mucho tiempo en el Señor, o quien te diga que sabe mucho de la Palabra; porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder (I Corintios 4:20); cuando éramos una iglesia pequeña nadie nos miraba, pero ahora que estamos creciendo, entonces muchos se molestan, porque hasta con el lugar que era de rumba para muchos, lo hemos tomado en el Nombre de Jesús; igual cuando ya estemos en el CIDS, entraremos a un lugar donde ha estado el enemigo, el diablo está amedrentado con nosotros, y por eso, está intentando levantar “Judas” contra nosotros, para traicionar la obra de Dios, pero todos estos espíritus inmundos ya fueron cancelados, pero es importante que como iglesia estemos en santidad, sin tener pendientes con las tinieblas, para poder tener autoridad de reprender al diablo, porque esto es una guerra espiritual, por lo cual hay que “meterse” con Dios y estar en santidad, así habrá un gran avivamiento entre todos ustedes los jóvenes.
Declaro el más grande avivamiento en tu universidad y tu colegio, en los hogares de todos ustedes, Dios los va a usar poderosamente en señales y milagros; así seas muy nuevo en el Evangelio, Dios también te va a utilizar.

