Blog

Gratitud la mejor forma de Vivir


Familias – Visión y Éxito
Diciembre 18 de 2011.
Tema. Gratitud, la mejor forma de vivir.
Conferencista: Apóstol. Jhon Milton Rodríguez.
Texto bíblico. Salmo 19: 12-14
Introducción:
Es maravilloso ver como el Señor cada año, honra a un pueblo agradecido; por eso, mientras tú seas agradecido, vas para adelante. Hay muchas formas de vivir, pero hoy vamos a concentrarnos en que la mejor forma de vivir es con gratitud.

Hay gente que vive quejándose, pero la queja, le resta fuerza y alegría a la vida, por tanto, la queja nunca le va a sumar nada bueno a la vida y menos a multiplicarle algo bueno; por eso, donde quiera que haya queja, sea en relación de pareja, empresas o iglesias, siempre habrán divisiones, porque la queja en lugar de sumar, divide. Otra forma de vivir es con soberbia, es aquella persona que piensa que lo que tiene, siempre da por sentado que es por él y para él (ella); aquellos que creen –y dicen-, que lo que tienen es por lo mucho que se han sacrificado; pero cuando se vive de esta forma, la soberbia va distanciando de gente valiosa, comenzando por Dios (Santiago 4:6). Nunca la soberbia generará unidad o prosperidad, ni permite estar en lugares buenos y agradables; son personas que nada les gusta y como decíamos creen que todo lo que tienen es porque ellos lo han alcanzado y que por tanto, no tienen que agradecerle a nadie.

La otra forma de vivir es la gratitud; el salmista le pide a Dios que lo guarde de todo esto, y que solamente en su corazón haya la oportunidad de hablar con gratitud; y es que la gratitud refleja el estado del corazón (Mateo 12:34), porque es un hecho que usted no podrá hablar nada distinto de lo que hay en su corazón; si en su corazón gobierna el materialismo y no Cristo, el Señor lo dijo claramente que no podemos servir a dos señores a la vez, la razón por la cual hay queja y soberbia, es porque la gente está sirviendo al materialismo; la gente se amarga la vida, porque para ellos lo importante es lo material, y cuando esto sucede, es porque la primera intención de tal persona no es agradar a Dios, sino el solucionar sus temas materiales; se levanta y acuesta, pensando solamente en su asunto material, no en agradar a Dios.

Pueda que usted lea biblia, ore, haga su devocional personal, pero no se esté dando cuenta de cuál es la intención de su corazón, qué es lo que mueve realmente y si eso no es agradar a Dios sino que gira alrededor de la riqueza, entonces usted se va a encontrar que es una persona que está en todo momento quejándose o en soberbia. En este salmo vemos al rey David, reconociendo su fragilidad, y pidiéndole a Dios que lo cuide de la ingratitud, la queja y la soberbia; un hombre como él, de tal estatura de fe al Señor, y reconoce que necesita ayuda divina. En ocasiones hay personas que expresan que ya no necesitan nada, que ya conocen del Señor y oran, que van a la iglesia, etc.; entonces creen que con eso, es más que suficiente; no obstante se frustran porque no reciben lo que anhelan y es que en el corazón de tal persona no está abundando el amor de Dios para hacer las cosas, sino que en el corazón de uno está abundando el materialismo, y el tema financiero es lo que nos está moviendo, por ejemplo: “necesito pagar la cuota del carro, o de la casa”, etc., y eso es lo que le mueve. Sin embargo cuando leemos el Salmo 127 que si en el corazón de tal persona está la intención de agradar a Dios, aún Dios le da el sueño para que descanse.

La pregunta es ¿Cuál es la primera intención de su corazón? Aquel joven rico hacía buenas obras, y creía en Jesús, puesto que le seguía, pero su corazón ¿ya estaba arrepentido, al punto que su primera motivación sería amar a Dios por encima de todo? Porque puedo cumplir todos los mandamientos, pero si lo material sigue mandando en mi corazón, entonces esto me va a dominar, y amargar la vida. El demonio sabe quién se encuentra así y le trata de entristecer en esta fecha porque no tiene el estreno, porque no tiene esto y aquello. Porque si lo que le mueve a usted es lo financiero, entonces cuando no lo tiene ¿qué sucede? El Señor lo dice claramente en el Sermón de la Montaña, ¿No es más la vida que el vestido, o que la comida? Entonces, si es más la vida que el vestido y que la comida, significa esto que siempre debo estar agradecido con Dios.

La Palabra dice que de la abundancia del corazón habla la boca, de la primera intención de su corazón habla y entonces puede expresar “no tengo esto o aquello, no me va bien” y entonces cuando su hija venga a pedirle algo, inmediatamente usted le dirá: ¡No moleste! Porque nos molestamos por ello. Si lo que le mueve es lo material, aparece la queja la soberbia, en lugar de determinar que va a agradar al Señor y que si no aparece el dinero para tal o cual cosa, tendré siempre presente que no importa que en el momento no tenga, así que mi respuesta a de ser, “Dios me va a proveer; porque Él no deja avergonzado a sus hijos”; esa es una forma de hablar diferente; porque cuando mi primera intención es Dios, y cómo agradarle a Él, entonces no importa las fechas, todo será igual y así debemos enseñar a nuestros hijos.

Así que si la primera intención de su corazón será Dios, entonces hablará bendición (Proverbio 18:20), pero si son las riquezas, entonces tarde que temprano resultará hablando maldición. Entonces, según lo que acabamos de leer en Proverbios, debemos tener cuidado de qué nos vamos a alimentar. Debemos querer entonces la bendición de Dios, porque es la que enriquece y no añade tristeza con ella (Proverbios 10:22); pero la bendición de Dios es más grande que un milagro. La gente normalmente se queda con el milagro, y luego vuelve atrás, porque la persona ingrata es inestable en todo; por eso en el libro de Santiago nos advierte que no seamos como las olas del mar que van de un lado a otro, tenemos que aprender a ser personas estables, pero para ello, es necesario empezar por ser agradecido, tenemos ejemplo de personas que están cambiando cada año de empleo, ¿Por qué? Porque son ingratos y ningún salario les sirve, ninguna empresa les sirve. ¿Por qué en su matrimonio sufre? Por ingratitud. Cuando uno aprende a ser agradecido, donde la primera intención del corazón es agradar a Dios, entonces viene el gozo, y la libertad, y cuando hay libertad “seremos como los que sueñan”. Porque primero se es feliz, para poder ser próspero en todas las áreas de la vida.

Tenemos el ejemplo de los leprosos (Lucas 17: 12-19), que primero recibieron la Palabra de Jesús, y la obedecieron, y se encaminan hacia los sacerdotes (Vr. 14), mientras iban, fueron limpiados; la pregunta sería ¿Por qué iban a presentarse al sacerdote? La Ley decía que cuando eran libres de lepra, como señal de gratitud debían llevar una ofrenda al sacerdote; de estos nueve eran judíos y uno samaritano, este último que no sabía de las Escrituras, se volvió a agradecer a Jesús –mientras los otros nueve, que sí sabían de ellas, olvidaron agradecer-; y el Señor reclama por qué no volvieron todos a agradecer (Vr. 17-19); así hay personas, dicen creer en Dios pero no son agradecidos, incluso han visto milagros de Dios y no son agradecidos, la gente agradecida va más allá del milagro, porque quieren quedarse es con el Jesús que ama y hace los milagros y esa, es la gran diferencia; la gente ingrata se quedan con el milagro y hasta allí llegan; porque si le llaman para servir a Dios, entonces pone miles de excusas para hacerlo.

Jesucristo reclama dónde ha estado su gratitud –al igual que hizo con los leprosos-, siendo que le ha bendecido en gran manera; pero quien es agradecido con Dios, es bendecido en gran manera, como lo fue este leproso que se regresó a Cristo para darle las gracias por su milagro; y el Señor ve que a este hombre –extranjero-, no lo movían ni religión, ni tradiciones, sino el agradecimiento. Hay personas que sólo son movidas por religiosidad o tradiciones. Debemos querer es al Jesús de la bendición, no solamente sus milagros; porque cuando uno es agradecido recibe:

1. Nuevas fuerzas. Jesucristo le dice al leproso que se levante, porque cuando somos agradecidos recibimos esas fuerzas de Dios, para todo (Isaías 40: 31).

2. Nuevas oportunidades. El Señor le dice al leproso: “vete” (Vr. 19), porque ante una persona agradecida, es evidente que Cristo está dentro de su corazón, y esto le sucedía a este que había sido leproso y ahora, se presentaba agradecido ante Jesús. Y es que cuando uno tiene el Espíritu de Dios en el corazón, uno puede ver nuevas oportunidades, contrario al soberbio y quejumbroso, que nada ven, porque la queja enceguece a la gente, contrario a la gente agradecida que en todo está viendo una oportunidad.

3. Nuevo favor. El Señor le dice: “tu fe te ha salvado” (Vr. 19), esto nos da acceso a privilegios inesperados, y por causa de su gratitud, nunca más volvería a su estado anterior; para nosotros igualmente es la promesa de nunca más volver a donde estábamos cuando Cristo sanó nuestra “lepra espiritual”-nunca más volver a los vicios, las enfermedades, el pecado, la ruina, las deudas, etc.-.

Conclusión. El Señor nos da nuevas fuerzas, nuevas oportunidades y un nuevo favor, todo por ser agradecidos; está disponible para usted para sanarle cualquiera sea su “lepra”, porque todo aquel que aprende a ser agradecido, nunca más volverá a enfermarse ni espiritual, ni emocional ni físicamente y de igual forma financieramente; pero recuerda lo primero que has de elegir es lo primero en tu vida cada día, es agradecer a Dios y vivir solamente para él, confiando en el Señor, para que Él restaure tu vida siempre. Y determínate a vivir siempre agradecido con frutos dignos de arrepentimiento y, haciendo lo mismo por otros las veces que sea necesario.

Compartir en:
  • Facebook
  • email
  • Live
  • Tumblr
  • Twitter

 

  1. yony  enero 3, 2012

    Ante todo agradecerle por el mensaje DIOS LE BENDIGA EN ESTE AÑO NUEVO .
    Agradecida por al palabra en este día tan especial, por nutrirme con la palabra de agradecerle a DIOS
    POR TODO QUIEN nos da nuevas fuerzas, oportunidades y grandes favores gloria y honra a JESUS nuestro protector y guia en todo momento .
    Bendiciones Yony

    (reply)

# #