Junio 30 de 2012.
Pastora. Diana Carolina Rodríguez.
Texto bíblico. Salmo 51:6
El Espíritu Santo ha determinado visitarnos, porque aunque somos tan imperfectos y aunque no lo merecemos, por su misericordia va a levantar aquí una generación pacificadora, libre y virtuosa, para conquistar en medio de la inmundicia, en medio de la violencia y en medio de las drogas; levantaremos una juventud para Dios. Ésa es la juventud que estamos llamados a conquistar, y es lo que ahora el Señor nos está dando, porque Cali será llamada tierra de paz, será una generación santa; por eso, hoy quiero hablar de la segunda parte de nuestra serie sobre conociendo al Espíritu Santo.
¿Cuántos desean saber lo que el Espíritu Santo quiere hacer con nosotros? Nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo, y por ello, no se conforma con nuestras debilidades, y siempre va a estorbarnos todo pecado, haciéndonos sentir que lo que queramos en ocasiones, no es en realidad lo que Dios quiere o lo que te hace mejor; de allí la importancia de que el Espíritu Santo habite en nosotros cada día, y lo podamos entender, no lo ignoremos más. Una forma de ignorarlo es dejar de orar, y pretender que es suficiente solamente con asistir a las reuniones de la iglesia o al Grupo de Paz.
Así que si queremos saber en realidad qué es lo que Él demanda de nosotros, es necesario ir “al lugar secreto”, porque debemos entender que cada día, cada mañana, noche o cualquier momento, es bueno para buscarle a Él en intimidad (Salmo 51:6); Dios ama la verdad en lo intimo y en lo secreto; es decir, que Él ama lo que tú eres en secreto; porque cuando vives bajo la verdad de su Espíritu, serás en público, lo que seas en el secreto con Dios; la Palabra del Señor habla claramente de eso. En esta Palabra Dios nos muestra que el ama la pureza y la verdadera forma de ser de cada quien como persona auténtica, pero, cuando se tiene una verdadera intimidad con el Espíritu Santo.
Porque no podemos ser una persona en el secreto con Dios y otra, afuera, con los demás. La pregunta es: ¿Qué haces cuando estás solo(a), cuando nadie te ve? En otras palabras, ¿Cómo está “tu secreto”, cómo está tu intimidad? Muchos momentos de soledad Dios los ha preparado -intencionalmente-, para que tú tengas tiempo con Él, es importante no ignorar este principio. El lugar secreto es un tiempo que tú debes tener literalmente “secreto”, donde nadie más entra, ni nadie más puede saber qué hablas tú con el Espíritu Santo; donde cerrada la puerta, tú tengas intimidad con Él; pero para ello, es necesario conocerle bien, y el hecho de asistir a las prédicas o haber tenido alguna experiencia algún día del gozo del Señor, no quiere decir que ya conoces del Espíritu Santo.
En realidad, lo que hace que tú conozcas de Él es que tengas intimidad y lo busques, y te presentes ante Él de rodillas, para anhelarlo, para desearlo; porque después es cuando salimos de allí aún más enamorados de Dios. Quizás en ocasiones Él ha querido que lo busques y lo has dejado esperando, porque lo has reemplazado con pensamientos del pasado; no te has dado cuenta que solamente puedes ser perfeccionado cuando pasas momentos de intimidad con Dios, tú puedes preparar esa atmósfera, colocar alabanzas y sentir esa Presencia de Dios en ti. Asistir a la iglesia solamente no cambia a nadie, sólo el Espíritu Santo, puede cambiar a las personas (es allí donde se puede dejar todo pecado, y toda debilidad).
En este tema de intimidad con Dios, Él desea que cumplas esa cita con Él. Cuando el Señor te pide que cierres la puerta es porque momentos gloriosos van a suceder y para ello, es necesario que tengas en cuenta lo siguiente:

1. Presentarse. Si algo quiere el Espíritu Santo, es presentarse ante ti, por eso cuando lo hace, algo se debe manifestar en ti. Así como el Espíritu Santo te acepta como eres, igualmente tú debes aceptarlo como Él quiere manifestarse en ti y no buscarle una explicación especial, porque el Espíritu Santo es sobrenatural y extraordinario, tú no. Debes tener claro que el Espíritu Santo siempre está contigo; es la razón por la cual siempre debes cuidar lo que ves, porque aunque ningún adulto o autoridad esté junto a ti, el Espíritu Santo siempre está a tu lado y ve lo que tú ves; porque Él es Omnipresente. Es importante que siempre lo tengas en cuenta, porque debes tener ese temor a Dios; porque Él es tu Papá y no debes hacer lo que Él no quiera que hagas, porque Él ha determinado derramar de su Espíritu sobre cada uno de nosotros (Hechos 2:17-20); por eso, cuando el Señor hace esto, muestra cosas que nunca antes las personas habían visto o habían pensado que fuese posible que pasara.
Muchos no conocen realmente al Espíritu Santo, es la razón por la cual, muchas se siguen poniendo unos mini shorts que parecen una correa, otros no les importa deshonrar a Dios con sus palabrotas y vulgaridades, muchos salen de la iglesia a seguir tomando, a fumar; pero si los tales se disponen para el Señor, entonces el Espíritu Santo sí podrá cambiarlos, y así podremos ver a nuestra ciudad transformada y honrando a Dios. Nosotros estamos llamados a marcar la diferencia, para que Cali honre a Dios. Es necesario pasar más tiempo de intimidad con el Espíritu Santo, para conocerlo más y poder experimentar más cosas en tu vida como nunca antes, lo había visto.
En quince días terminaremos este tema, porque en ocho días tendremos un invitado especial, hablándonos sobre el último Sello.
Dios te bendiga.


